Monday, June 4, 2007
Un nuevo récord
De política y cosas peores
Al igual que la otra entrada, ésta fue publicada ya hace tiempo en mi Windows Live Space, el 18 de mayo de 2005, para ser exacto, cuando yo era otro. La política y lo políticos me caga, pero son un mal necesario. Demetrio Sodi, el único perredista que respetaba, una vez dijo que la gente no podía ser apolítica, pero sí apartidista, pues él afirmaba que la política era tan común en la vida diaria como las matemáticas. Me cagan las matemáticas.
"La ciudad (polis) es una de las cosas que existen por naturaleza; y el hombre es, por naturaleza, un animal político"
-- Aristóteles
Ya trepado el gober en su camionetón, pasmos junto a él para abordar el coche. Mi concuño lo saludó de lejos y tras pensarlo un momento se dirigió a la ventanilla del automóvil que conducía Silverio.
Estrecharon sus manos y procedimos a presentarnos todos. La plática fue breve. Silverio hizo hincapié en el hecho de no querer perder la costumbre de salir los domingos al cine ahora que es gobernador. Aunque no intercambié muchas palabras con el susodicho, la verdad me pareció muy agradable.
Después de esto me puse a recordar, camino a la casa de MJ, mis encuentros políticos del tercer tipo.
Manuel Cavazos Lerma (PRI), ex Gobernador de Tamaulipas de 1993 a 1999. A Cavazos Lerma lo conocí durante una comida realizada en la Ciudad de Valle Hermoso, conocida entre los fronterizos como la Ciudad de la Tres Mentiras, ya que ni es Ciudad, ni es Valle, ni es Hermoso.
El motivo de la comida fue reunir a los alumnos más destacados de nivel Secundaria, para exhortarnos a seguir adelante con nuestros estudios ya que el futuro de Tamaulipas y México estaba en nuestras manos. Hoy me doy cuenta que el Estado y el País siguen en las manos de la clase política. La foto que da constancia de este encuentro cuelga en la oficina del la dirección del Colegio donde curse la secundaria.
Tomás Yarrington Rubalcava (PRI), ex Gobernador de Tamaulipas de 1999 a 2004. Fue padrino de la Generación 95-98 del Centro de Bachillerato Tecnológico industrial y de servicios (CBTis) #7, a la cual pertenecí. En ese entonces, Yarrington era candidato al puesto que ocupó durante seis años.
Al momento de subir al escenario del auditorio a recibir mi certificado, por alguna extraña razón, varios sectores del público me ovacionaron al escuchar mi nombre y verme caminar hacia el presidium. Tal vez estaban contentos porque dejaba la escuela, lo cual significaba que, muy probablemente, dejaría la ciudad…. No sé.
Al recibir mi certificado y estrechar la mano de mi padrino de generación, éste me preguntó “Oye, te aplauden mucho ¿Alguna vez has pensado incursionar en la política?”, a lo cual conteste “Tendría que pensarlo”.
Porfirio Muñoz Ledo (PARM), ex Embajador de México ante la Unión Europea. Visitó mi universidad cuando era candidato a la Presidencia de la República para el 2000. Se paseó por la cafetería a la que acudía regularmente en el campus y se sentó junto al rector del instituto, a dos bancas de donde me encontraba.
Mientras el rector le explicaba a Muñoz Ledo como funcionaba la nueva plataforma tecnológica de enseñanza-aprendizaje desde una laptop, yo leía una cómic de los X-Men. Al pasar junto a mi banca, Porfirio nos saludo a todos los que estábamos sentados y nos dijo que continuáramos estudiando.
Felipe de Jesús Cantú Rodríguez (PAN), ex Alcalde de Monterrey, Nuevo León de 2000 a 2003. Fue invitado por mi profesor de la clase de Comunicación Oral para darnos una plática. En ese entonces, Felipe era candidato a la alcaldía. Llegó como media hora tarde a la cita, por cierto. Me saludó al llegar y al salir.
Serapio Cantú Barragán (PRI), ex Alcalde de Reynosa, Tamaulipas de 2001 a 2004. Mejor conocido por los reynosenes como Sera-pior, tuve el disgusto de platicar con este señor en su oficina del Palacio Municipal. Fui invitado por la Sociedad de Alumnos de Reynosa para dialogar con el entonces alcalde de mi ciudad.
Queja o sugerencia que le hacíamos, evasiva o imposibilidad que nos daba. Una tarea tan simple y necesaria como la pavimentación de calles y avenidas la desdeñaba como si fuera cualquier cosa. Al final de la reunión pidió que dejáramos nuestros nombres, dirección y teléfonos con su secretaria para estar en contacto con la “juventud de Reynosa”. Salí de inmediato del Palacio Municipal.
Vicente Fox Quezada (PAN), ex Presidente de los Estados Unidos Mexicanos de 2000 a 2006. A Chente lo he visto en dos ocasiones. La primera fue durante el sexagésimo aniversario de la fundación de mi universidad. Participe con el Comité de Prensa de la Universidad y anduve repartiendo el mensaje del Presi a los reporteros que se encontraban en el evento. Estado Mayor Presidencial avaló mi participación.
La segunda ocasión fue durante la inauguración del Congreso Internacional de Emprendedores, donde anduvo saludando a los asistentes junto con su esposa.
Santiago Creel Miranda (PAN), ex Secretario de Gobernación. Igualmente, durante los festejos del 60 Aniversario de mi universidad, Santiago visitó el campus para dar una plática. Me toco ser uno de sus “escoltas” por parte del Comité de Prensa. Inclusive, creo, hasta salí en algunas de las fotos.
Andres Manuel López Obrador (PRD), ex Jefe de Gobierno del DF. Visitó el campus durante un Simposium de Economía. Se asustó cuando le tomé una foto para el periódico y tengo la foto para probarlo… imagino que no había visto antes una cámara fotográfica digital. Estuve en su conferencia y ya me quería ir; el humor involuntario era excesivo.
Beatriz Paredes Rangel (PRI), Presidente del Partido Revolucionario Institucional. Invitada del mismo Simposium de Economía. En su rueda de prensa le tome fotos y toda la cosa. Vaya que si sabe hablar la señora, es muy buen oradora. No dejaba que se le “treparan” los reporteros. Mantuvo siempre el temple y se comportó a la altura de la situación.
Demasiados encuentros políticos para alguien que no se lleva con la política ¿no crees?
Saturday, June 2, 2007
Los hijos bastardos del amor
“El que no tiene celos no está enamorado”
-- San Agustín
Hace unos cuantos días, el viernes pasado para ser exacto, recibí una desconcertante noticia en mi celular:
“Me mandaron flores a la estación”
“WTF?!”, pensé, “¿Flores? Bueno, tal vez fui yo y no lo recuerdo… mmm no, no fui yo”. En ese momento me cayó el veinte, como un martillazo a la cabeza: Alguien, que no era yo, había enviado flores a mí amada MJ en su lugar de trabajo.
Inmediatamente recordé aquella ocasión; el día en que le había enviado a MJ un arreglo de globos y una vaquita de peluche tras haber presentado su tesis. Curiosamente, y por obra y gracia de la diosa fortuna, el “cariñito” llegó justo al mismo tiempo en que entraba a su oficina.
Ese mismo día, pero más tarde, acudí a saludarla. Allí, en medio de sus compañeras de trabajo (porque casi todas eran compañeras) escuche la frase, “eres el hombre sensación del momento”, debido a que todas en la oficina se había percatado del poco-más-que-llamativo arreglo global.
Ahora alguien, que no era yo, se había convertido en el “hombre sensación”, porque según me comentó MJ horas después, un taxista había llegado a la estación preguntando por ella para asegurarse que laboraba allí antes de dejar las flores, lo cual garantiza que mínimo las recepcionista, y todos las personas con las que ella platica, se enteraron.
A pesar de mis tormentosos pensamientos, decidí calmarme. “Be cool, be smooth, be Don Juan de la Nooch”. Consideré tonto preocuparse por algo como eso, así que lo tomé sencillamente como un hecho generador de anécdotas. Me convencí a tal grado que inclusive bromee con MJ al respecto.
En son de broma, y conociendo como funciona la mentalidad masculina, le aposte 5 dólares a mi media naranja a que le susodicho le enviaba otro ramo de flores el sábado o a más tardar el lunes. Ella, por su parte, me aposto que el sujeto en cuestión se comunicaría ese mismo día o a más tardar el sábado.
Perdí la apuesta… más o menos.
Resulta que el tipo se comunicó a la estación para saber si había recibido el regalo. No conforme con esto, le comentó que el otro arreglo floral (uno que había llegado al trabajo de MJ hacía dos o tres semanas sin destinatario) también era de él para ella. La cosa no termina allí. El sábado, recibo otra noticia desconcertante a mi celular:
“Ja ja ja me llegaron más flores”
“¿Otras flores? ¿Pues de que se trata esto?”, me pregunté. No podía concentrarme, lo que sea que estaba haciendo, no estaba recibiendo mi total atención, ya que alguien, que no era yo, le había enviado otras flores a MJ.
Estaba desesperado, angustiado, no pensaba en otra cosas. “¿Quién es ese tipo? ¿Qué quiere con ella?” Salí de la sala de edición y fui al baño a mojarme la cara. “¿Qué no sabe este tipo que MJ tiene novio? Bueno, como si eso haya detenido a alguien antes”. Bebí agua del bebedero. Me dirigí al programa de radio al que me habían invitado.
Después me llamó. Todo estaba bien. Los arreglos eran inofensivos, ya que sólo era una forma de demostrar su “aprecio” por el trabajo desempeñado por MJ. Me enteré de que habían sido dos personas distintas las que había enviado flores. Ahora eran dos contra uno, malditos montoneros. Todo está bien. Clic.
Seguí con mi trabajo. Después de una horas le mandé un mensaje. Nada. Esperé 10 minutos. Lo intenté de nuevo. Nada. “Ok, llamaré”. Nada. “Bueno, entonces a su casa”. Contestó alguien que no conocía. MJ no estaba, había salido. Eso equivale a nada.
Me senté frente al monitor de la Mac. Pensando en ella. En las flores. En el tipo. En ella con las flores. En el tipo con la flores. En el taxista. En los tres arreglos. En ella. En las flores. En el tipo.
De pronto, suena el celular. Era esa melodía que había colocado para identificar las llamadas de la dueña de mi corazón y de tres arreglos florales de un desconocido. Salí lo más rápido que pude de la cabina de edición para tener mejor recepción y contesté.
La charla fue calmada y con lujo de detalles para no dejara nada a la interpretación. Uno de ellos llamó para disculparse al enterarse por la radio de que MJ tenía novio, y afirmo no tener la más mínima intención de afectar la relación. El otro… pues sepa la bola.
El caso es que todo quedó arreglado. En pocas y míseras, eran solo unos fans *coff coff* stalkers *coff coff* que apreciaban su trabajo de locución. No more, no less. Le explique como me sentí, qué pensaba, qué me preocupaba.
Estaba celoso. Se me retorcía el estomago. Sentía coraje. Frustración. Pero tras platicarlo con ella, todo cesó. Su plática me sanó. Por eso y más, la amo.
Moralejas:
- No apuestes con tu novia, a menos que sepas que vas a ganar
- Alguien debe de pagar el precio de la fama, y no necesariamente es el/la famos@
- Arjona tenía razón: “Los celos son mitad falta de sesos y mitad inseguridad”
- No hay mejor remedio que la comunicación
- Quién dijo que escribir no es terapéutico